Reiki
¿QUÉ ES REIKI?
“Una práctica que no sólo cura lo externo, el sufrimiento físico, sino también el sufrimiento interno y el extravío de la humanidad”.
Mikao Usui
Rei-Ki es la unión de dos palabras japonesas que, unidas, vienen a tener como significado, más o menos, “Energía vital Universal” o “Energía guiada espiritualmente”, aunque éstas son traducciones hechas por y para la mente occidental. Tanto “Rei” como “ki” tienen bastantes significados en su lengua original y su unión carece de traducción literal.
Reiki es el nombre dado a una “técnica” renacida en Japón entre finales del siglo XIX y principios del XX gracias a Sensei Mikao Usui, quién lo nombró. Pero no es, ni mucho menos, una terapia energética que cuenta con poco más de 100 años. Son muchas las tradiciones antiguas, e incluso prehistóricas, que tenían conocimientos acerca de la curación a través de las manos, y utilizaban Reiki (por supuesto no era llamado así) de forma bastante habitual. Para muchos estudiosos de las grandes culturas acontecidas en la antigüedad y de mundos “perdidos” y “legendarios” que también se sucedieron en este mismo planeta, Reiki fue conocido, venerado y utilizado desde siempre. Aunque fue habitual el que sólo fuera conocido por una parte muy selecta de la sociedad: sabios, brujos, filósofos o magos fueron, entre otros, sus destinatarios.
Actualmente, Reiki es sumamente conocido, aceptado e integrado, y es, sin duda, el complemento ideal para la medicina ortodoxa y el acompañante perfecto del hombre del siglo XXI.
Reiki es combinable con todo tipo de terapias y medicina, engrandece a otras y mejora los resultados. Se utiliza en combinación con la homeopatía, la medicina alopática, medicina china, quimioterapia, masajes, shiatsu, tuina, técnicas de relajación, medicina bioinformativa, flores de Bach, fitoterapia, … Además, está sumamente extendido su uso entre practicantes de Yoga, Tai chi, Chi Kung, meditación, etc., ya que los principios filosóficos en los que se basa armonizan perfectamente con todos ellos.
Reiki puede pasar por muchos niveles, tanto de comprensión, como de práctica, y es importante tener algunas cosas claras:
- Una persona que se inicia en Reiki es alguien que va a poder realizar Reiki toda su vida, indiferentemente de la constancia y dedicación que tenga. Es decir, Reiki es para siempre. Sin embargo no es lo mismo un practicante, que un terapeuta o que un maestro.
- Un practicante es una persona que se ha iniciado con un Maestro Reiki y por tanto puede armonizarse y practicar con Reiki beneficiándose de la paz, la tranquilidad y la comprensión que le va a aportar; además podrá compartirlo con otras personas, mientras él también se verá beneficiado.
- Un terapeuta es alguien que tiene cierta experiencia en terapias, y que, normalmente, tiene algunos conocimientos básicos sobre anatomía, psicología o medicina.
- Un Maestro Reiki es alguien que ha realizado todos los seminarios de iniciación, pasando por Shoden (primer Nivel) Okuden (segundo Nivel) y Shinpinden* (Nivel de maestría), con la experiencia, la práctica y la comprensión que ello conlleva. Pero además, un Maestro Reiki es alguien que se compromete con él mismo, con la humanidad y con el Universo a transmitir y compartir Reiki, y además acepta los principios espirituales de Reiki como propios y se compromete a seguirlos hasta alcanzarlos. De todas maneras, estar iniciado en Maestría no significa, de ninguna manera, que esa persona sea mejor, más elevada o más sabia que cualquier otra, tan sólo significa que puede iniciar a otras personas en la disciplina Reiki.
*Actualmente en Reiki Usui Tradicional el tercer Nivel se ha dividido en 2, “maestría interior” y “Maestro Reiki”.
¿CÓMO FUNCIONA REIKI?
Reiki, en su uso terapéutico, es de gran sencillez y ayuda, ya que tan sólo se necesita utilizar las manos para su difusión. Éstas son apoyadas suavemente sobre uno mismo (auto-tratamiento) o sobre otra persona para transmitir la Energía Vital Universal, que entra a través del chakra Sahasrara (corona), desciende por los canales energéticos, llega al chakra Anahata (corazón) y desde allí se dirige a los chakras secundarios de las manos (Lao Kung) para ser absorbida por el receptor o por uno mismo.
La energía viene siempre tomada por el receptor, lo que significa que nadie a través de Reiki es una persona “más especial” o “elegida”. El reikista es, algo así, como un canal abierto de luz, salud y bendición, pero es la persona que recibe tales bendiciones quién escoge o no, curarse y beneficiarse del poder y el Amor de Reiki. Al ser tomada, no se puede, de ninguna manera, imponer Reiki a alguien, cuando se intenta, sencillamente, no funciona. Tampoco vas a poder manipular a nadie ni a nada, la Energía dará lo mejor a cada cual, indiferentemente de la intención del reikista o del receptor.
Muchos afirman que Reiki es una energía inteligente ya que da a cada uno lo que necesita. Siempre actúa sobre la causa que ha creado la desarmonía, eso implica que en ocasiones la curación es más lenta que un tratamiento alopático normal (que normalmente suprime los síntomas ignorando la causa).
BENEFICIOS DEL REIKI
Los beneficios del Reiki son numerosos y además, la transmisión de la Energía Universal beneficiará tanto al receptor como a la persona que está realizando la terapia.
Para pequeñas dolencias Reiki ha demostrado sobradamente que puede sustituir todas esas medicinas que nos “auto-recetamos” para poder seguir siendo productivos: dolores de cabeza, pequeñas molestias, pequeñas inflamaciones, quemaduras leves, cortes superficiales, dolores de tripa, etc. Y es muy útil en todo tipo de enfermedades o dolencias que requieran atención sanitaria, ya que el tiempo de recuperación será menor, nuestra comprensión mayor y nuestro dolor, en muchos casos, mitigado.
En numerosas pruebas realizadas en todo el mundo, y en la experiencia personal de muchos terapeutas, maestros o practicantes, se ha demostrado que Reiki aumenta la capacidad de regeneración del cuerpo tras una convalecencia, estimula el sistema inmune y provoca una disminución importante del estrés. Además, aumenta los efectos beneficiosos de otros tratamientos, ya sean médicos o trabajos terapéuticos, por lo que en la actualidad Reiki está siendo compañero de muchos médicos, enfermeras, masajistas, reflexólogos, homeópatas, etc.
Es de gran ayuda en enfermos oncológicos, pacientes con el VIH y personas con enfermedades crónicas, aunque no debe, en ningún caso, prescindirse de la opinión del médico.
*¡Jamás debe hacerse un diagnóstico a través de Reiki si no se es médico!
A otro nivel, Reiki aporta una sensación agradable de formar parte de algo mucho más grande. Reiki hace aflorar los problemas del inconsciente a la parte consciente, una vez allí, éstos pueden ser curados. Con una práctica continuada, ayuda a que viejos hábitos poco saludables den paso a otros mucho más positivos y a confiar más en uno mismo, mejora las relaciones, incrementa la sensación de sentirse amado y a ser más respetuoso con el entorno y con las opiniones contrarias.
Aunque para la mayoría de maestros y practicantes Reiki, éste es, sencillamente, Amor.


